El Corazón de Jesús es la Biblia

En la tarde de hoy, el Seminario San Pelagio ha acudido, con motivo del próximo Año Jubilar del Sagrado Corazón de Jesús, a una conferencia impartida por Monseñor D. José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de San Sebastián, con el título “Claves de la espiritualidad del Corazón de Jesús en el mundo de hoy”.

Durante la cual, el prelado que lleva por lema episcopal “In te confido” (En ti confío), ha comenzado su conferencia citando una de las frases redondas de San Agustín:

El Corazón de Jesús es la Biblia

A raíz de esta célebre cita del obispo de Hipona, ha ido reflexionando acerca del Corazón abierto del Salvador. Un Salvador, que, despojado de su manto, nos ha lavado los pies. Juan, el primero en escuchar los latidos del Corazón de Cristo, recostado sobre su pecho en la Última Cena, nos hace una “radiografía” de ese corazón. Un Corazón que al ser traspasado por la lanza ha quedado revelado; Lo oculto de Dios ha sido desvelado; El velo del templo se ha rasgado; Ya no hay secretos entre Dios y el hombre. Este es el misterio de la Encarnación.

Este es el motivo por el cual la devoción al Corazón de Jesús es tan antigua como el Nuevo Testamento y a la vez tan actual, ya que la Verdad es eterna, y en el misterio del Corazón traspasado, el Salvador nos ha revelado la verdad de su Amor.

En la segunda parte de la conferencia, nos hacía cuestionarnos qué nos dice el Corazón de Jesús hoy, a lo que nos respondía con estas cuatro expresiones: no temáis; consolad a mi pueblo; dad razón de vuestra fe; y echad las redes al otro lado.

Acababa la conferencia invitándonos a no tener miedo, y en su lugar, tener esperanza, a consolar a un pueblo que sufre porque no sabe amar, que está lleno de heridas, y que necesita encontrarse con el único que puede sanar el corazón humano: el Corazón de todo un Dios que se ha hecho hombre para salvar al hombre.

Ha sido una visita que todos hemos disfrutado, aprendiendo de D. José Ignacio Munilla, de su sencillez y su profundo conocimiento sobre la intimidad del Corazón de Cristo.