Merece la pena vivir Guadalupe

 

Hoy estamos con Francisco Daniel, voluntario de la Delegación de Juventud desde hace ya 6 años. Es natural de Valenzuela y estudia magisterio en la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón de Jesús. Durante estos días previos a la XXIII Peregrinación a Guadalupe, algunos de los voluntarios de la Delegación nos contarán su testimonio de fe y nos animaran a vivir este encuentro con Jesús de la mano de María.


¿Qué significa para ti la peregrinación a Guadalupe? ¿Cómo ha sido tu experiencia?

La peregrinación de Guadalupe, es algo que para mí es esencial, es un empujón en nuestra vida que nos impulsa y hace que nos pongamos las pilas. Es un encuentro con otros jóvenes que tienen las mismas ideas que tú ,y, sobre todo, es un encuentro con la Virgen María que nos lleva de la mano hacia su Hijo.

Esta es la séptima vez que peregrino a Guadalupe, y cada año ha sido diferente. Cada año el Señor me ha ido poniendo diferentes momentos, personas y situaciones, que me han marcado y me han hecho crecer en la fe y como persona.

¿Qué es lo que más te gusta de la peregrinación?

Lo que más me gusta de la peregrinación es la alegría que se respira durante todo el fin de semana, el ver cómo 900 jóvenes de la Diócesis de Córdoba se ponen en camino hacia nuestra Madre, la Virgen Santísima de Guadalupe, dejando las comodidades atrás, a las que hoy en día estamos tan apegados, y todos lo hacen de una manera alegre y con muchas ganas de llegar al Santuario y estar con ella, así como también todos los momentos del camino, como la catequesis, el silencio, y sobre todo, algo en lo que coincidimos muchos: la Eucaristía en “Villa Vaquita”. Creo que es algo muy especial y que a todos nos llena del Señor.

Sobre todo algo en lo que coincidimos muchos: la Eucaristía en “Villa Vaquita”.

¿Qué le dirías a los jóvenes que ya se han inscrito y a los que aún están dudosos?

A los jóvenes que se han inscrito les animo a que vivan al máximo esta peregrinación dando todo de sí y que animen a los demás a hacerlo también.

Y a los que dudan les animo a que se inscriban. No se van a arrepentir, ya que es una experiencia que te llena de fe y alegría, y que merece la pena vivir.
Además, Guadalupe tiene algo y es que todo el que viene una vez repite… ¡Será por algo!

¿Cuál crees que es el papel que jugamos los seminaristas en la peregrinación y que nos pedirías?

El papel de los seminaristas creo que es esencial. Para nosotros los voluntarios sois un descanso, ya que el camino es duro y llevamos muchas cosas adelante, sois un apoyo, nos dais las fuerzas en momentos de debilidad de seguir adelante, y nos enseñáis con vuestro ejemplo y buen hacer.

Y para los peregrinos, creo que sois un descubrimiento, ya que muchos no conocen a ningún seminarista y piensan que son algo raro o inexistente, y así os convertís en una persona en la que confiar y preguntar algunas dudas que no se atreven a preguntar a los sacerdotes.

A los seminaristas os pido en primer lugar que recéis por todos los participantes de esta peregrinación y por la Delegación de Juventud, así como también que junto con el sacerdote y peregrinos, formemos una piña y lleguemos hasta las plantas de la Santísima virgen como una gran familia unida en Cristo.

Francisco Daniel Jiménez Prados